Yo nunca pensé mucho en los sueños, en realidad termine viéndolos como cosas molestas que no me dejan descansar bien, hasta que un día. Era tarde me había quedado dormido y tenia que llegar al trabajo,  me tome un yogurt  para calmar el estomago, agarre mis llaves y me fui, aun tenia el pelo húmedo por el regaderazo rápido. Mientras manejaba solo pensaba en  el café que no había alcanzado a tomarme. Cuando de repente, sentí un golpe.

Me encontraba cayendo, en el negro mas oscuro que jamás había visto, solo caía y seguía cayendo, no había nada a mi alrededor, al principio, grite no lo voy a negar pero después de media hora pierde el impacto. Ya estaba arto solo caía, caía y caía, entonces poco a poco deje de caer, ahora mas bien flotaba en la nada, era raro, era como estar en el agua pero sin la humedad. Podía nadar al menos ya no estaba cayendo, fue algo relajante hace mucho tenia ganas de nadar. Tarde o temprano tenia que salir de ese lugar, así que mejor comenzar, había llegado de arriba así que tenia que subir, nade y nade esperando llegar a la superficie pero nada de eso paso. Me quede flotando en la nada. Ojala hubiera tomado mi café.

Un café, en prensa francesa 4 cucharadas de café, con 4 de azúcar, crema y leche, eso era lo que necesitaba. Han escuchado la frase ten cuidado con lo que deseas. Pues aplica a la perfección.

Primero empecé asentir el aroma del café, se volvía intenso, después sentí el sabor,   empezó a hacer calor, sentí el aroma entrando por mi nariz cada ves se volvía mas tangible, hasta que… se volvió real, estaba nadando en café,  contuve la respiración y nade tan rápido como pude. Pero no estaba preparado para lo que seguía.

Salí a la superficie,  todo se movía, vi alrededor, era una picina circular con bordes blancos. Subí la mirada y vi un rostro gigantesco, la enorme cara se acerco y me vio fijamente, podía ver mi cuerpo entero reflejado en una sola pupila.

“Mesero!” grito la señorita, mientras dejaba la taza en la mesa. El mesero se acerco “hay un bicho en mi café!”… un bicho… nunca me sentí tan insultado en mi vida,  quede pasmado de la impresión. Bicho… me sentí pequeñísimo, era pequeñísimo. “discúlpenos señorita, enseguida le prepararemos otro, y todo va por la casa” dijo el mesero mientras tomaba la taza y la ponía en una bandeja. Para mi todo se movía, empecé a gritar “HEY AQUÍ, NO SOY UN BICHO AYUDEME! AQUÍ ABAJO!” pero nunca me escucho, nade para apolarme en el borde, esperando aminorar el movimiento, no funciono. Todo giro inesperadamente, estaba cayendo otra ves, pero ahora por una cascada de café para terminar cayendo en la tina del lava platos. No podía creerlo, era definitivamente el peor día de mi vida. Voltee para arriba, vi al camarero marcharse, y una enorme pila de platos, de platos sucios. Era un aroma interesante, muchos olores deliciosos para mezclarse en uno solo realmente espantoso y nauseabundo. Pero ahí estaba y tenia que salir, comencé a escalar entre platos, cuando me resbale y caí en una cuchara, me di cuenta de cuanto debía de medir, si mucho 3cm, se imaginaran que fue un poco… deprimente y desalentador, continúe escalando cuidando de no embarrarme de nada, llegue  a la altura del borde de la tina, estaba sobre un plato bastante limpio en comparación de los anteriores. Parresia mucha distancia desde el plato hasta la orilla, era como un barranco, pero no tenia opción. Corrí tan rápido como pude y salte, increíblemente llegue sin problemas. Había salido del lavadero tan limpio como pude, es decir echo un asco.

Camine y encontré una servilleta me limpie lo mejor que pude. Me senté a pensar que había pasado. Iba en mi carro, sentí un golpe, desperté en la oscuridad y termine saliendo en una taza de café en un mundo enorme. Me quede helado, ESTABA MUERTO eso debía ser el infierno seguramente choque y no lo logre.

Me puse en pie y camine nervioso pensando en que hacer.  Ala distancia vi que había una escoba apoyada. Corrí hacia ella y de un salto me trepe, fuera lo que fuera, vivo o muerto, pequeño o grande, solo sabia que tenia que salir de ahí. Use el palo de la escoba para bajar con cuidado, me aferraba tan fuerte como podía, era muy cansado, ya casi llegaba alas cerdas. Pero nada podía salir bien, estaba en el infierno. Llego otro mesero, agarro la escoba y empezó a barrer. Salí volando por los aires, y aterrice con un golpe en la espalda, sentí que me desvanecía.  Todo se nublo, sentí  algo raro en la garganta, quise toser, empecé a desesperarme, pero entonces regrese en mis 5 sentidos. Estaba debajo de una mesa, milagrosamente vivo, analice el perímetro, había unos zapatos de tacón ala derecha, uno se movía al ritmo de la música del lugar, del otro lado unos mocasines que se tallaban uno contra el otro. No era prudente acercarme.  Decidí que lo mas seguro era irme pegado a la pared, que estaba a dos mesas de distancia, claro, dos mesas se dice fácil, pero cuando no eres mas grandes que un terrón de azúcar es algo totalmente distinto.

Voltee a los lados, no vi nada así que salí corriendo de debajo de la mesa para llegar ala otra, no me di cuenta pero todo el trayecto grite como colegiala. Llegue y me pegue a la pata de la mesa, todas las sillas estaban vacías, camine, era hora de pasar ala otra mesa, voltee hacia todos lados, no vi nada, corrí, tan rápido como pude.

Todo fue rapidísimo, un enorme zapato aterrizo unos 2 metros enfrente de mi, metros de mi escala es decir un par de cm. No alcance a frenar , me estampe contra el costado del zapato, y caí de espaldas, vi hacia el cielo era un tipo pelirrojo, era tan grande casi no podía distinguirlo, siguió caminando sin mas. Después paso sobre mi una chica, solo vi sus piernas y sus pantaletas… no, no fue nada bonito. Me levante algo aturdido, empecé a caminar, escuche que algo callo detrás de mi, voltee y era una pesuña, no estaba equivocado, estaba en el infierno y estaba viendo al diablo. Corrí como nunca, no me detuve hasta llegar ala pared. Ahí me senté  para tranquilizarme un poco. Pero, no podía tener ni un descanso, a lo lejos vi un enorme gato morado con patas amarillas como de pollo. Cometí un grabe error, empecé a corre,  eso llamo la atención del gatopollo y pronto estaba corriendo por mi vida.

Ya me daba por muerto, cuando escuche un golpe y un maullido, voltee sin dejar de correr. Era un joven de cabello negro, vestía ropa azul con apliques dorados, parecía una especie de pirata o bucanero, el había pateado al gato.

Me detuve pensando en que hacer, el me vio y dijo “ no te preocupes estas a salvo” lo cual interprete como ”machacare todos tus huesos hasta que no quede nada” estando en esa situación es difícil confiar, así que antes de saberlo estaba corriendo despavorido sin ningún rumbo. Todo se puso oscuro de golpe, empezaba a hartarme, todo era muy rápido cuando eres tan chico. Escuche la misma vos otra ves. “no te espantes vine a ayudarte, confía en mi, de todas formas no puedes estar peor” el tenia razón me quede quieto, mientras una line a de luz aparecía en el piso, después me encandile. Me había atrapado con una taza… eso no ayudo a mi auto estima.

‘pero como te metiste en esto? bueno solo perdiste la proporción de las cosas eso es fácil de arreglar” el hablaba con mucha naturalidad y confianza, pero en el fondo tenia una nota de resentimiento. Bajo su mano y me pidió que subiera, no tenia opción así que lo hice. Era raro la piel era cálida, y firme pero algo gelatinosa ala ves, pero en un grado muy sutil. Todo se movió,  puso su mano en una silla sin decir nada entendí que quería que bajara, así que lo hice. Después puso la taza  frente a mi, retrocedí un poco por instinto, era como un edificio. “pon tu mano sobre la taza” no tenia nada que perder así que lo hice, puse mi mano extendida sobre la porcelana blanca.” Bien cierra los ojos, y piensa en una taza, que forma tiene, como se siente, de que tamaño es, solo es una taza” sentí que mi mano se cerraba, estaba sosteniendo una taza, abrí los ojos y estaba parado sobre una silla con una taza apretada en la mano. Me baje de la silla y me senté. No dije nada era demasiado para procesarlo.  El bucanero se sentó hizo un ademan para llamar al mesero “dos cafés, 4 cucharadas de café en prensa francesa, con 4 de azúcar, crema y leche, por favor” yo seguía perplejo, pero para el todo parecía cotidiano. “aturdido verdad?” asentí con la cabeza” veras, esto es el mundo de los sueños, usualmente no pasan estas cosas, pero entraste de una forma algo peculiar, entraste sin tener sueños, entonces tu mente hizo lo que quiso, tenias ganas de nadar así que nadaste, querías café así que todo a tu alrededor se volvió café y ahí fue cuando tu mundo de los sueños tubo una conexión con el nuestro, como no había nada mas ahí, no supiste estimar tu tamaño y así fuiste a terminar como un bichito” “NO ME LLAMES BICHO!” conteste enojado “ casi me ahogo, tuve que escalar platos sucios, y casi me come un gato, sin mencionar que me atrapaste en una mugrienta taza como si fuera un bi… como si “  el se soltó riendo. -ya relájate ya paso, al menos tendrás algo curioso que contar. A propósito me llamo lyrae-  me di cuenta que tenia razón no había necesidad de enojarse, después de todo, el me había salvado. –me llamo Luis. Llego el café, pero en ese instante no tenia ganas de tomarlo.-entonces estoy soñando?

-no. No debe ser eso, la gente que pierde sus sueños ya no puede entrar aquí, al menos no durmiendo.

– entonces?

-has de estar en coma.

-QUEEEEE!?

-si pero no te apures no es tan malo, ahora que estas aquí podremos recuperar tus sueños.

-noooo yo lo que quiero es despertar, que tal si dura años, que voy a hacer?

-desde aquí no puedes hacer nada, deja que tu cuerpo sane. Déjame mostrarte algo.

Me agarro del brazo y me encamino a un charco.-salta.

Saltamos dentro del charquito, nos hundimos, otra ves estaba cayendo. – esto es el mundo de tus sueños, ves esta vacío. Antes no era así las pesadillas se lo comieron. Pero podemos restaurarlo. Lyrae saco una botellita, con un liquido brillante. La abrió y dejo caer el contenido. Callo un chorrito de luz, que se esparció como si chocara con el piso. Varios cristales aparecieron en una especie de explosión, fueron crujiendo y expandiéndose hasta formar formas reconocibles,  un enorme árbol de cristal, un pequeño jardín de flores blancas y el pórtico de una casa. Todo era tan familiar.

-esta es la sangre de una pesadilla que se comió parte de tus sueños, ahora solo hay que cazar al resto de ellas… y pronto encontraremos ala que se la llevo. Sus ojos se llenaron de lagrimas, se volteo para que no lo viera.